¿Problemas de sordera?

¿Tiene dificultad para escuchar las voces infantiles cuando se encuentra en un parque lleno de niños?, ¿pone el volumen del televisor más alto que el resto de familiares o amigos? En sus reuniones sociales, ¿tiene la sensación de que murmuran a su alrededor? Si la respuesta es afirmativa en alguna de estas cuestiones, necesita una revisión auditiva.

La edad es una causa frecuente de pérdida de audición. Pero también existe un factor ambiental que daña la audición: el ruido. Emerge como una causa frecuente de pérdida auditiva en las sociedades avanzadas. De hecho, un estudio realizado en Estados Unidos cataloga la pérdida auditiva inducida por el ruido como la enfermedad ocupacional más prevalente en ese país.

Las personas con más riesgo son las expuestas a ruido ambiental por encima de los 80–85 decibelios (dB), que es el que producen, por ejemplo, varios secadores de pelo funcionando al mismo tiempo en una peluquería.

Entre los hábitos de vida recomendados para prevenir el problema, además de utilizar protección auditiva si se trabaja con equipos ruidosos y de no usar reproductores de música durante más de una hora al día y mantener el volumen por debajo del 60%, se recomienda también llevar una alimentación sana (mucha verdura y fruta y poca carne roja y grasas saturadas), evitar el tabaco y otras sustancias tóxicas para el oído, como algunas pinturas y disolventes, o algunos fármacos.