Fiestas de fin de año y oídos

Es común celebrar las fiestas de Navidad, Año Nuevo y Reyes con cohetes y castillos de fuegos artificiales. Además, estos espectáculos dejan embelesados a grandes y pequeños pero ¿sabes por qué abrimos la boca al ver castillos de fuegos artificiales?

Cuando ocurre un ruido muy fuerte, el tímpano absorbe una gran energía y ésta se transmite hacia las trompas de Eustaquio. Éstas tienen la función de compensar diferencias de presión que pueden ocurrir entre el oído medio y el tímpano con el exterior. Pero cuando la energía es muy grande, es conveniente “ayudar” un poco al sistema. 

Al abrir la boca parte de la energía, debido al aumento de presión al interior del oído, se libera al ambiente, por tanto hay menos posibilidades de daño.  Esto hay que tomarlo en cuenta ya que el fenómeno también ocurre cuando se escucha música a mucho volumen.